
El territorio donde hoy se encuentra Taki Yaku forma parte de un ecosistema andino profundamente importante para el agua, la biodiversidad y la vida comunitaria de la región. Sin embargo, durante muchos años, gran parte de este paisaje ha sido afectado por la deforestación vinculada principalmente a la ganadería a pequeña escala y a la expansión progresiva de la frontera agrícola hacia zonas de bosque.
Este avance ha reducido de manera significativa los remanentes de bosque andino que aún sobreviven en la zona, fragmentando ecosistemas esenciales para muchas especies y debilitando la capacidad natural del territorio para sostener agua, regenerar suelos y proteger la biodiversidad.
Una de las especies más afectadas por esta pérdida de hábitat es el Oso de Anteojos, el único oso de Sudamérica y una especie emblemática de los Andes. A medida que el bosque desaparece, los osos pierden fuentes de alimento y corredores naturales de movilidad, acercándose cada vez más a zonas agrícolas y generando tensiones y conflictos con las comunidades humanas.
Frente a esta realidad, en Taki Yaku impulsamos un proceso de restauración que busca aportar a la recuperación progresiva del bosque andino y fortalecer la relación entre territorio, agua y biodiversidad.
Conservación del río Kariaku y fuentes hídricas
Protegemos nacimientos de agua, quebradas y zonas de recarga hídrica fundamentales para la salud de la microcuenca del río Kariaku y para las comunidades que dependen de ella.
Siembra de árboles y plantas nativas
Trabajamos en la recuperación de especies propias del bosque andino para restaurar biodiversidad, generar alimento para fauna silvestre y fortalecer la regeneración natural del ecosistema.
Restauración del suelo
Impulsamos prácticas que permitan recuperar la fertilidad y estabilidad de los suelos afectados por años de uso intensivo, erosión y compactación.
Mediación entre fauna silvestre y comunidades humanas
Buscamos aportar a la reducción de conflictos entre personas y fauna silvestre —especialmente con el Oso de Anteojos— promoviendo estrategias de coexistencia y restauración de hábitats naturales.
Conexión con biocorredores ecológicos
Taki Yaku es parte de los biocorredores de la zona, fortaleciendo la conectividad ecológica necesaria para la movilidad y supervivencia de múltiples especies.
Trabajo en alianza con la Reserva Cucho Motilón
Este proceso no ocurre de manera aislada. Trabajamos en articulación con la Reserva Cucho Motilón, organización comunitaria de nuestra zona que lleva más de diez años impulsando procesos de restauración y conservación del bosque andino en este territorio.
Restaurar el bosque no significa solamente sembrar árboles, significa reconstruir nuestra relaciones entre comunidades humanas, agua, fauna y territorio, para que la vida pueda sostenerse a largo plazo.



